Monday, August 23, 2010
Thursday, August 19, 2010
Madera fina

MADERA FINA
José Lezama Lima
ya tu eras árbol por lo obvio la maldita condición de todo hombre tronco duro fibra cruda futura carne de taller cuando mi beso.
Xavier Varcárcel
Xavier Varcárcel de Jesús se plantea estos conflictos desde la madera. La obviedad de las oposiciones entre la argamasa y la flora permiten al escritor formular la propuesta total del poemario. No es tanto resaltar la frialdad del hormigón; el árbol vivo o ya tumbado, convertido en tronco y ramas, comparte con el individuo su carácter humano. Por asuntos de biología, el ser está naturalmente más cerca de una flor, una raíz o un pájaro:
no puedo decir que me sonroja ser un tronco estirando sus raíces a la nada una fronda inventada noctíflora.
Los poemas iniciales ubican el Caribe como el espacio de la pérdida de la inocencia. Se declara una correspondencia entre aquella niñez y esta suerte de decepción por lo hallado. El Caribe se miente; el cuerpo caribeño es, dentro de su grandiosidad, dispensable.
Lo que queda de la vida, los recuerdos, van confluyendo en un sistema donde lo cotidiano adquiere forma y densidad, no sólo de el palo, el tronco vivo o las ramas, también se le aplican a los sentimientos las acciones de los usos del maderamen; los objetos que cortan, tornean, serruchan; el resultado de las intervenciones con el objeto: astillas, aserrín. Podría hablarse incluso de un proceso ritual en la manera en que las relaciones de la infancia, sin caer en el reclamo, responsabilizan al crecimiento por el desengaño del presente; es el amor de un muchacho por el mundo, del mundo por un árbol, del árbol por un hombre.
Estos poemas están sujetos a la toma de conciencia del ser Caribe como heredero de talas […] destinado a la polilla. Se aleja del bestiario para hacer un recuento de la flora: ausubo, cedro, mangle, ceiba, palma. Lo mejor de nuestra tradición literaria recurre puntualmente a los símiles del entorno para metaforizar el retorno o la posesión. En más de una ocasión durante el texto se sugiere el adentrarse, considerar la raíz –lo oculto; lo que se supone– como parte integral y a lo que se debe regresar. Las raíz es la razón.
A falta de selvas, las alusiones se construyen en la playa; aquí sucede la cópula de la madera con el mar, que abarca todos los sentidos, desde el más tierno, las ramas se hunden en el borde de la espuma dejando a la sal hacer sus nidos; atravesando la sensualidad, me dejo al sol para secarme de tu orilla / para sudar los jugos y los fondos de esta playa tibia; el desencanto, ¿en qué playa del mundo me dejaste amanecer mojado y seco / imposible de hojas nuevas?; hasta llegar a lo terrible de la yola, al destino de los balseros, a la escatología de los árboles, me comerán / estoy en ti / leña mojada / comején / madera muerta.
Hacia el final del poemario la propuesta inicial se completa al exponer la correspondencia entre lo humano y la madera. Bajo una persistente lluvia se coquetea con el juego sicalíptico; hace recordar a Guyotat cuando asegura que la sensualidad siempre está ligada a la escritura; a Bataille y sus teorías sobre lo carnal y la muerte. Es este sin duda un texto audaz; bien afincado en la mejor influencia Caribe. El asedio al derredor es constante y demuestra claramente los conflictos que el gran espejo del mar le refleja en el agua convertida en lluvia, en aguacero; las diatribas contra el cuerpo propio, en la soledad y en comunión. De todos estos roces nace la belleza, ya que en resumen el escritor hace del palo-naturaleza lo que todo poeta hace con sus pasiones.
Tuesday, August 17, 2010
DE LA CRUDEZA

La palabra y los monumentos creados mediante ella son loas cosas mejor adaptadas al molusco humano, y le permiten sentir y expresar su fraternidad con los objetos de su mundo.
Ian Watt
Todas las locas son iguales
Luis Negrón
POR REY ANDÚJAR
El libro bueno es el que me empuja a escribir. La lectura de un buen libro para mí es un electro choque. Lo agradable de la colección debut de Luis Negrón, Mundo cruel es la exuberancia que demuestra al contradecir la norma. A mis escritores y escritoras homosexuales yo los quiero lejos de la militancia y más cerca de la literatura. Me atrevo a decir que a diferencia de la República Dominicana la cuestión de género en Puerto Rico es un tema del que es muy difícil desprenderse al considerar lo literario. Negrón entrega un libro de alto significado en el quehacer narrativo. Compuesto por nueve cuentos, el texto se estructura desde la oralidad, esto es, según Lilliana Ramos Collado, lo que convierte la narración en una constante monología. Estos cuentos se resisten a ser literatura en el modo cuantitativo. La tradición oral como totalidad asume el nervio central de cada relato y sacude el sismo del que adolecen los textos de la alteridad, sobre los cuales siempre pesa el fantasma de lo confesional. Hace poco que vengo haciendo(me) la pregunta: ¿Qué es la literatura gay? ¿Cuáles son sus límites? Existe una tradición destacable en Puerto Rico, si se cuenta que dentro de una literatura al margen del canon por múltiples razones, Manuel Ramos Otero, el poeta, es altamente respetado por la intelectualidad dominicana; crecí asistiendo a fastuosos montajes, año tras año, de las obras de Luis Rafael Sánchez por primeros actores. Decir que en la Academia puertorriqueña [y fuera de ella] la homosexualidad tiene un peso definitivo no sería exagerar, mucho menos si se destacan autores-actuales que han presentado textos definitivos para el trajín literario.
No es lo que se dice, también es fundamental el cómo. El primer cuento propone la violencia, que el narrador maneja muy bien al cuidarse de no dramatizar estos actos; los integra a la cotidianidad y pasan a ser desapercibidos como parte de un gran proyecto. Criados bajo el fuego penitenciario tropical, los hombres no lloran y se defienden peleando. Pelear con el otro es conocerse. El cuento “El elegido” es una revelación y una mentira. Las maneras de contar ya están planteadas; el uso de esa voz narrativa familiar, reposada, cotidiana, advierte “cuidado lector porque voy a mentir y lo hago muy bien.” Bukwoski repitió que su mejor taller literario fue el paciente yugo del padre; el escritor afirmaba esto con una suerte de resignación que liberaba a su escritura de resentimientos. Al adentrarme en los cuentos de Mundo cruel percibo la fortaleza de lo sutil, lo que es hilarante sin pretenderlo y nostálgico sin exageración. Textos que conmueven. La individualidad del hijo como oveja descarriada es el centro de un torbellino Caribe de sexo y buenaventura. El proyecto urbano de este texto adquiere sentido con “El vampiro de Moca”, un (re)cuento del trayecto desde las afueras de la ciudad (que ya no es tan “campo”) hacia la decepción sanjuanera. El placer del cuerpo está en el contar amantes, historias, ciudades; cuerpos contables. Una vez se cae preso del fraseo de Negrón es necesario perderle la confianza y dejarse llevar: un buen cuento atiende a la sensibilidad del viaje. De esta manera se compone “Por Guayama”, que es el recuento casi epistolar de una pasión más allá de lo simple. El amor sobrenatural que hace al lector reír y luego arrepentirse con el bollo de lágrimas en el cañete. Tiernos son todos los cuentos y sus voces. “La Edwin” es una navaja doble bien afilada; se sostiene de la oralidad más cruda. Esta manera clara y pelada de decir es la parte permeable de la crítica a la antropología social Caribe. El trasiego del cuerpo isleño se realza, se re(b)vela ante el desmoronamiento de las clases sociales y sus espacios; el sistema económico que permitía las claras clasificaciones. Ser la ambigüedad desde el momento del alumbramiento: Puerto Rico = Colonia = otro Caribe. Puerto Rico y la mala (¿?) suerte del pasaporte desde siempre visado. Puerto Rico y la insistencia en narrar ese cuerpo, de explorarlo y de gozarlo definiendo. Pero Puerto Rico es también una tarde hermosa en “El jardín” flotante; es éste mi cuento preferido. Una suerte de menage a trois del amor de verdad. Siempre peco de repetir que el amor es el sentimiento, lo que nos altera es el elemento huracán-deseo. Qué belleza de cuento “El jardín.” Es genial hasta en el título.
Si algo agradezco de este libro es su deliberada inmersión en la dominicanidad, esa diáspora que se adueña de los espacios urbanos/alternos. El espejo reflexiona: los haitianos maltratados en Azua son los dominicanos bugarrones y periqueros de Santurce quienes a su vez son los nuyoricans de Humboldt Park. Luis Negrón afirma con belleza que todos somos un bagazo. Con crudeza, Mundo cruel hace lo que todo artista hace con sus jardines: enamorarse, exaltar.
Monday, July 26, 2010
Thursday, July 22, 2010
M O S K E R O presenta T R A N S M I S I O N DE P R U E B A
TRANSMISION DE PRUEBA
POETS PASSAGE
Frente a Plaza de Armas,
al lado de Starbucks VSJ
27 de julio / martes 2010
*el espectáculo comenzará a las 8PM precisas
M O S K E R O
es Leonardo Osuna en la batería / Rubén Ramos en el bajo / Jorge del Valle en los teclados / Daniel Ramírez en la trompeta / Rey Andújar en los textos y voz.
Tuesday, July 6, 2010
Otro lunes, punto com.
Queridos amigos, colegas y lectores,
Cierta vez, cuando daba mis primeros pasos en las letras, como muchos otros jóvenes aspirantes a escritor, viví ciertas manipulaciones ideológicas que, ¿para qué negarlo?, durante años me convirtieron en una especie rara de "intelectual revolucionario" que abundó en los países que, como Cuba, "construían" el socialismo. En Cuba todavía hoy existe, en abundancia, esa especie, ya casi endémica, pero igual de peligrosa porque convierte el talento en un arma política y al joven artista o intelectual en un engendro manipulable, en la mayoría de los casos que repite el discurso que otros, políticamente, han dictado.
De esos primeros sueños, de esas manipulaciones y de algunos miedos absurdos comienzo a hablar en la serie "De las palabras, las manipulaciones y los recuerdos", que pueden leer a partir de este lunes en mi blog A TITULO PERSONAL
Vaya a todos mi abrazo
Amir
Sunday, July 4, 2010

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“Tengo tres musas: trabajo, trabajo y trabajo”
Escritor dominicano radicado en Puerto Rico, autor de dos novelas y dos libros de cuentos. Es un ejemplo del joven escritor que puede obtener logros significativos.
Rey Andújar es un ejemplo de joven escritor que puede obtener logros significativos si se dedica al oficio con pasión y disciplina.
En menos de una década, desde que ganara un premio con su texto “El factor carne” en la primera convocatoria del concurso de cuento Virgilio Díaz Grullón, del Banco Central, hasta su reciente performance “Paciente Ísola”, en Casa de Teatro, Andújar ha desarrollado una apreciable carrera literaria que ya cuenta con dos novelas, dos libros de cuentos y numerosos textos creativos y críticos en publicaciones especializadas.
Es decir, Rey Andújar no es el escritor tipo “voy a escribir” que abunda en nuestro país y que suele extraviarse en el sueño de componer alguna vez un texto, convirtiéndose en aspirante eterno al que un día la nostalgia le muestra implacablemente que su tiempo ha pasado. Por el contrario, Rey practica aquello de que “el escritor escribe”.
“Yo digo que tengo tres musas: trabajo, trabajo y trabajo”, confiesa, y hay que creerle, porque además de sus novelas y cuentos, está concluyendo en Puerto Rico un doctorado en Filosofía con especialidad en Literatura Caribeña y trabaja en un laboratorio de investigación sobre dramaturgia del cuerpo.
LMG. Por cierto, explícame lo de ese laboratorio con propósito tan particular. RA Es una iniciativa de Loraine Ferrand y su equipo de investigación basada en la teoría de que un artista de cualquier área, no importa que no sea actor, puede crear un personaje y representarlo. Yo como escritor me sometí a lecturas teatrales y entrenamiento, y de esa experiencia surgió, por ejemplo, “Ciudadano cero”, un experimento teatral que hemos representado públicamente.
A Rey le encanta recitar poesía y participa frecuentemente en películas, proyectos de danza, performance y obras de teatro, diversidad de facetas que obligan a uno a preguntarse cómo logra combinar tantas actividades y sacar tiempo para escribir.
RA Me impongo una disciplina, sobre todo para leer. Yo me considero un gran lector y, de hecho, no concibo a un escritor que no lea, de manera que más que a escribir, me obligo a leer, a investigar. Lo otro es el trabajo constante. Recuerdo que, luego de obtener el premio en el concurso de cuento Virgilio Díaz Grullón, un miembro del jurado me recomendó ponerme a trabajar y me he llevado de ese consejo.
También he contado con la orientación desinteresada de maestros que coinciden en señalarme que lea y escriba, que no pierda tiempo.
“Candela”. La prestigiosa editorial Alfaguara ha publicado su novela “Candela”, que Rey Andújar escribió frenéticamente en Cabarete, Puerto Plata, produciendo de dos a tres páginas por día. Según cuenta, quiso escribir una novela policial, un poco al estilo de las películas de Hitchcock o las historias de Edgar Allan Poe. “Pero en Santo Domingo no se dan las condiciones para resolver un crimen a la manera de esos dos autores, y aunque las hubiera, interferiría el fantasma de la corrupción”.
LMG “Candela” está poblada de personajes fracasados o con vidas truncadas, ¿es tu visión de la sociedad dominicana o se trata de una extrapolación de la realidad latinoamericana, a partir de tus vivencias en otros países? AR En los libros que he escrito hasta “Candela” hay una dominicanidad directa, su sociología, su idiosincrasia. A partir de “Amoricidio”, libro que ganó el premio del concurso de cuento joven Feria del Libro 2007, empiezo a tomar un poco de distancia y en vez de contar desde una situación específica, hago que el personaje cuente viajando, como un “homo viator”; hay una suerte de desplazamiento de los personajes y la ciudad, desaparece la nostalgia por el país, por lo dominicano, y me centro más en lo humano. De todas maneras, como soy dominicano y he hecho vida adulta aquí, creo que la dominicanidad va a estar siempre en mis textos de alguna forma.
LMG En “Candela”, utilizas un personaje no humano: un huracán, que parece condicionar la actuación de los demás personajes; ¿intencional o imprevisto? AR Lo del huracán fue saliendo en la medida que escribía, no era parte de la estructura original de la obra, lo que me obligó a investigar acerca de este fenómeno atmosférico. Luego, algunos lectores me han comentado su sensación de que la novela gira en círculos, como un huracán.
Malas palabras. Igual que Junot Díaz y Rita Indiana Hernández, Rey Andújar escribe con un lenguaje desenfadado, en ocasiones crudo, lo que sugiere la posible existencia de unos vasos comunicantes lingüísticos entre estos jóvenes escritores dominicanos.
AR Cuando leí la novela de Junot, pensé primero en el lenguaje antes que en la historia que contaba. Para mí la novela de Junot abre nuevas ventanas al proceso creativo del lenguaje, porque mezcla términos que refieren a J.R.R. Tolkien con lo que sería una especie de mitología dominicana, para dar paso a una poética diferente, que conmueve. Rita Indiana hace algo parecido y otros vamos por ahí, buscando un punto de confluencia entre esas formas de decir.
En los textos más recientes de Rey Andújar se nota una mayor preocupación por el lenguaje, su interés de que el texto pueda sustentarse por sí mismo, sin la influencia de la personalidad del escritor. El admite: “Al principio cometí el error de pretender ser un escritor-libro, olvidándome que muchas veces el lector no tiene acceso a algunos detalles del autor y por tanto no puede comprender algunas claves que sólo yo entiendo. Eran trabajos panfletarios, dispuestos como una ventana para que yo brillara, cuando lo mejor es que los libros tengan una cortina que oculte el yo y puedan funcionar por ellos mismos”.
En fin, como él mismo dijera: Menos Rey y más lenguaje. Es decir, parafraseándolo: Que el lenguaje sea el rey.
*El autor es periodista y escritor. **Entrevista disponible en www.youtube.com/yolayelou.
